El mundo del alzhéimer

Viernes, 3 de Septiembre de 2010
Sobre los efectos de la estimulación cognitiva
Cuando un equipo de investigación publica un estudio en una revista científica de reconocido prestigio, si es de interés general la prensa se lanza a crear titulares lo más escandalosos posible y, salvo honrosas excepciones, sin contrastar la noticia.
Esto está ocurriendo ahora con el estudio sobre el efecto de la estimulación cognitiva en los enfermos de alzhéimer que el Centro Medico Universitario Rush de Chicago ha publicado en Neurology, la revista de la Asociación Americana de Neurología.
Me estoy encontrando con titulares del tipo: El ejercicio mental acelera la demencia o ¿Sirve para algo la estimulación cognitiva? o Los ejercicios de entrenamiento de la mente hacen que el alzhéimer avance más deprisa, lo que alarmará a las familias que tienen un enfermo de alzhéimer y que se esfuerzan por mantenerle activo, como siempre se aconsejó en estos casos, en vez de dejarlo en un sillón mirando al vacío. Pensarán que se han equivocado en sus planteamientos y que lo mejor es dejar al enfermo en paz en el sillón.
El estudio lo que dice es que parece que una mente activa y estimulada a través de ejercicios como hacer crucigramas, leer o escuchar la radio, tardará más en encontrarse con la demencia pero que, una vez aparecida , ésta avanza más deprisa que en el caso de las mentes que no han recibido estimulación, de modo que, unas y otras, llegan a la vez al punto deterioro final.
Supongamos que el estudio ha sido bien diseñado y bien analizados los datos que aporta (no es tan frecuente, créanme). Los propios investigadores presentan el resultado pero no lo interpretan. Y recuerdo ahora otros estudios de hace unos años que podrían conectar con éste y que expresaban que a las personas con mayor nivel de estudios, o sea con mayor nivel cognitivo a la hora del estudio, el alzhéimer se les manifestaba más tarde pero avanzaba más deprisa. Tampoco se ofrecía entonces explicación a este resultado. Dado que no se conocen las causas del alzhéimer, poco se puede decir de nada.
Pero es el caso que hay multitud de asociaciones, otras organizaciones, centros de día, etc. que se afanan en su quehacer diario por ofrecer al enfermo de alzhéimer terapias no farmacológicas, a falta de farmacológicas que sean realmente eficaces, y que se están viendo sorprendidos por la publicación de estos resultados que van contra su propia experiencia cotidiana. ¿Qué podemos decir de esto?
La estimulación cognitiva aspira a ralentizar el avance del alzhéimer u otra demencia y, además, a mejorar la calidad de vida del enfermo y, como consecuencia, de su familia cuidadora. Sabíamos que la segunda parte se conseguía ampliamente. Ahora, este equipo de investigadores nos anuncia que, además, en una mente estimulada la demencia aparece más tarde, es decir, va a sufrir la demencia durante menos tiempo que el que no recibió estimulación.
Teniendo en cuenta que en AFALcontigo se practica la psicoestimulación cognitiva en paralelo al binomio enfermo-cuidador, digida a los enfermos con demencia leve, vemos que vamos por buen camino. .
En definitiva, la psicoestimulación cognitiva, que no es sólo ejercicio mental sino que debe tener, y en AFALcontigo lo tiene, un componente de terapia psicológica de grupo, tanto para el enfermo como para el familiar, produce claros beneficios que las familias aprecian y valoran muy positivamente. Esto es lo que debe importarnos en un mundo como éste, en que constantemente nos bombardean con noticias de que lo que ayer era bueno hoy es malo y viceversa.
Lo que tiene que hacer la ciencia biomédica es buscar las causas del alzhéimer, que es lo único que despejará las espesas sombras que cubren esta penosa enfermedad.


